En los últimos días se empezó a hablar del etiquetado de eficiencia energética para inmuebles, ya que sanciono la ley 13903 en la provincia de Santa Fe siendo pionera en este tema, si bien aun no esta reglamentada, se esta avanzando en este punto y en poco tiempo se estará poniendo en practica, por tal motivo les acercamos la informacion que nos suministro el Arq. Sebastian Puig.

¿Qué es el etiquetado de viviendas?

El etiquetado o la Etiqueta de Eficiencia Energética es un documento en el que figura una escala de letras desde la “A” (el mayor nivel de eficiencia energética) hasta la “G” (el menor nivel de eficiencia energética), que determina la Clase de Eficiencia Energética de una vivienda asociada a un rango de valores del Índice de Prestaciones Energéticas que varía para cada región del país. El Índice de Prestaciones Energéticas (IPE) es un valor característico de la vivienda, que representa el requerimiento teórico de energía primaria para satisfacer las necesidades de calefacción en invierno, refrigeración en verano, calentamiento de agua sanitaria e iluminación, durante un año y por metro cuadrado de superficie, bajo condiciones normalizadas de uso. Se expresa en kWh/m2año. Este indicador es independiente del uso, y permite cuantificar las prestaciones energéticas de las viviendas para poder compararlas entre sí con un criterio unificado, y a partir de esto construir una línea de base que sirva como referencia para la elaboración de políticas públicas y el direccionamiento de mecanismos de incentivos diversos.

¿Por qué es importante?

Es importante porque genera un sello distintivo para la vivienda que en el mediano plazo, tiene incidencia en el valor de mercado, impulsando el desarrollo e incorporación de nuevas tecnologías y prácticas constructivas locales. El etiquetado de Etiquetado de Viviendas tiene como objetivo instituir la Etiqueta de Eficiencia Energética como un instrumento que brinde información a la ciudadanía acerca de las prestaciones energéticas de una vivienda, constituyéndose como una herramienta de decisión adicional a la hora de realizar una operación inmobiliaria, evaluar un nuevo proyecto o realizar intervenciones en viviendas existentes. Para poder lograr el objetivo, es necesario procurar que dicho instrumento cumpla con las tres características que se mencionan a continuación: – Técnicamente sólido: Ser respaldado por un procedimiento de cálculo escrito donde se defina el indicador, se delimiten los usos a considerar, y se establezcan las hipótesis de cálculo adoptadas de manera clara y precisa, para dar transparencia, previsibilidad y trazabilidad al proceso. – Legalmente reconocido e institucionalizado: Ser instituido por una normativa de alto rango, expedido por la Autoridad de Aplicación correspondiente, gestionado por un profesional registrado y específicamente habilitado para tal fin, informado ante un organismo competente y registrado como parte de la documentación del inmueble.
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  • Fácilmente adoptable por el mercado: Ser reconocido por instituciones presentes en el territorio, tramitado en oficinas cercanas a las tareas habituales que desempeñan los profesionales de la construcción y el sector inmobiliario en general, obtenible mediante gestiones ágiles, sencillo de comprender tanto en la información que brinda como en los medios para su elaboración, y brindar beneficios a quienes cuenten con él. ¿Cuáles son sus beneficios? – La ciudadanía tiene un poderoso instrumento de información a la hora de alquilar, vender, entre otras. – Para los profesionales del diseño y la construcción poder conocer cuál será el requerimiento de energía que ese inmueble tiene «antes» de ser materializado. Pudiendo «simular» la cantidad de proyectos necesarios hasta llegar al más eficiente. – Actualmente el etiquetado no es obligatorio, lo que genera en el inmueble un sello distintivo en el corto y en el mediano plazo, teniendo una incidencia en el valor de mercado del mismo, impulsando una tracción para el desarrollo e incorporación de nuevas tecnologías en materiales y prácticas constructivas locales sustentables. – En la Ley 13903/19 (Etiquetado de Eficiencia Energética de inmuebles destinados a vivienda) de la provincia de Santa Fe, en el artículo 20. Bonificación. Se establece una bonificación en el Impuesto Inmobiliario Urbano Anual, para los inmuebles que cuenten con la Etiqueta de Eficiencia Energética, que varía entre un 30% (“A”) y un 0% (“G”), en función de la categoría obtenida conforme la tabla que se presenta a continuación, incluida en el Anexo I de la Ley en cuestión. ¿Cómo se realiza? En el escenario óptimo de implementación del sistema, en donde la Ley Provincial esté reglamentada y exija la presentación de la Etiqueta de Eficiencia Energética, el proceso de certificación debiera ser como se plantea en el esquema a continuación:
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    En el proceso de certificación presentado, los profesionales habilitados para la presentación de Etiquetas de Eficiencia Energética de viviendas en la jurisdicción correspondiente, serán aquellos que: – Se encuentren registrados y tengan un usuario de “certificador” habilitado para generar Etiquetas de Eficiencia Energética utilizando el aplicativo informático nacional. – Se encuentren habilitados para el ejercicio profesional en la jurisdicción provincial correspondiente y, por ende, puedan gestionar Etiquetas de Eficiencia Energética. Actualmente la Provincia se encuentra en proceso de REGLAMENTACIÓN DE LA LEY 13903. La última parte del esquema es el que no se está pudiendo llevar adelante, pero se pueden etiquetar inmuebles, anteproyectos y proyectos de viviendas. ¿Quiénes pueden hacerlo? Lo puede hacer un certificador de eficiencia energética. Para poder pasar a formar parte del registro nacional y contar con un usuario de “certificador” habilitado para generar Etiquetas de Eficiencia Energética utilizando el aplicativo informático nacional, el profesional deberá aprobar una instancia de formación, provista por el organismo competente del Estado Nacional, cuyo objetivo fundamental es transmitir los lineamientos generales y criterios unificados para la evaluación de eficiencia energética de viviendas, conforme los procedimientos establecidos a nivel nacional. La Ley 13903/19 en su artículo 11, Registro de Certificadores de Eficiencia Energética. Crea la figura y establece que deberá ser un profesional matriculado habilitado para el
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    ejercicio profesional con incumbencia en la materia, y aprobado por la Autoridad de Aplicación. ¿Cómo se encuentra actualmente su regulación a nivel nacional y provincial? A nivel Nacional, el Programa Nacional de Etiquetado de Viviendas es el encargado de capacitar y registrar a los certificadores de eficiencia energética. Actualmente, en el Congreso Nacional el Diputado Ferrraro Maximiliano ha presentado un proyecto de Ley similar a la Ley Provincial de Santa Fe que se encuentra en tratamiento en la Cámara de Diputados de la Nación. A nivel Provincial, tenemos la Ley 13903/19 que crea el Etiquetado de Eficiencia Energética de inmuebles destinados a vivienda, están trabajando en la reglamentación. Actualmente el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, ha firmado un acuerdo específico con el Colegio de Arquitectos para llevar adelante acciones tendientes a colaborar con esta reglamentación. A nivel Municipal, tenemos la Ord. 12745 adhesión a la Ley de Eficiencia Energética de inmuebles destinados a vivienda. E incorporación del etiquetado en el nuevo código de habitabilidad de la Ciudad Santa Fe.

  • Arq. Puig Sebastián() Mat. 6540 Certificador de Eficiencia Energética de Viviendas () Arquitecto y Docente de las Cátedras de Instalaciones e Investigador Categorizado de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo de la Universidad Nacional del Litoral. Coordinador General del Laboratorio de Técnicas y Materiales (LATMAT – FADU – UNL). Formador de Certificadores en Eficiencia Energética de Viviendas de la Provincia de Santa Fe.